Sociedad

Pasado y presente en la memoria

Cada año los diferentes sectores políticos y sociales se reúnen con un motivo conciso, mantener activa la memoria, las multitudinarias marchas reflejan el dolor de la conciencia colectiva. No es casual, hace 46 años iniciaba la época más oscura de la historia argentina. Desde el 24 de marzo de 1976, hasta el 10 de diciembre de 1983, nuestro país sufrió un daño irreparable a los derechos humanos, producto de la censura, la persecución, el ocultamiento, y la desaparición. 

 

Cuando nos referimos a la memoria evocamos un pensamiento de algo que sucedió en el pasado y que ,dadas las consecuencias, no queremos repetir. Las vulneraciones a los derechos humanos, la economía nacional y la disgregación social no quedan únicamente encerrados en esta época lúgubre de nuestro país , la podemos encontrar cercana en el tiempo.

La desindustrialización, junto con la fuga de capitales, la pérdida de puestos de trabajo y  el enriquecimiento de los grandes intereses económicos suena como una receta conocida, y es que: en el periodo  de Mauricio Macri volvimos a caer en las fauces del monstruo que es el fondo monetario internacional.

La memoria trasciende al período 1976 – 1983, existen sucesos y procesos de nuestro país que debemos recordar para no volver a repetir, que nos reflejan lo que no queremos vivir. 

El gatillo fácil, el exceso en el uso de la fuerza, el incumplimiento del deber policial, son algunas de las atrocidades suceden día a día en nuestro país por parte de la policía. Como la masacre de San Miguel del Monte, donde murieron 4 jóvenes producto de una sospechosa persecución policial, el asecinato de Juan Pablo Kukoc en manos de Chocobar, o el reciente asesinato de Lucas Gonzales.

Aun 46 años más tarde, y con dolor, seguimos escuchando el término desaparecido utilizado con  total liviandad. Los medios reprodujeron la desaparición de Santigo Madonado durante 77 días, hasta que su cuerpo fue encontrado sin vida, todavía hablamos de las desapariciones de Facundo Astudillo Castro y Tehuel de la Torre.

Tratando específicamente de los medios de comunicación, podemos decir que la monopolización es tan abrumadora que a veces la realidad queda desdibujada. No hay una censura explícita, pero hay un manejo unidireccional de la información por parte de la hegemonía, además de la innumerable cantidad de hechos que no reciben un tratamiento correcto, o ni siquiera son tratados.

 

Hoy, 24 de marzo, a 46 años del último golpe de estado en nuestro país, seguimos reivindicando memoria, verdad y justicia, por todos. Y para no olvidar ninguno de los hechos aberrantes y dolorosos de nuestra historia, para que no se vuelvan a repetir, y para construir una mejor Argentina.

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